Mientras disfruto de un buen libro, un ensayo acerca de la incertidumbre. Veo cerca de mí a un señor que trabaja como zapatero, sí, aún existen. A su lado, muy cerca, parece estar quien supongo es su hija, la cual parece tener alguna discapacidad. Quiero resaltar la íntima relación y entrega de su padre tanto a su trabajo como al cuidado de su hija. Aunque todo el parentesco es supuesto, no deja de ser cierta esta relación. Veo su esfuerzo, dedicación y paciencia al estar cerca de ella, cuidando los juegos en los que parece estar ensimismada.
Me pregunto por su cotidianidad, me pregunto por sus sueños, por sus dramas. Pienso en quién se apoya, cada persona a mi alrededor irá o lo suyo, con sus propios temas, lo mismo harán ellos.
A veces me detengo a pensar por la vida que llevan quienes están cerca, extraños pero cargados de dramas y esperanzas como las mías. Somos parte de esta humanidad, que se detiene en ocasiones en detalles que quitan el aliento.
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