Aquello que esperamos respecto a nosotros mismos, los demás y el mundo en general, tiene como base nuestra experiencia previa con distintas situaciones, aquellas que nos permiten comprender y darle sentido a nuestras vivencias. Las expectativas se convierten así en la forma como predecimos respecto al mundo. Podemos preguntarnos si estas expectativos no son más que prejuicios y estereotipos, esquemas rígidos que terminan siendo un lastre para nuestros propósitos, si bien en muchos casos puede ser así, resulta económico en términos cognitivos y emocionales.
Sobre mí
Consultor en evaluación psicológica, psicoterapeuta y profesor universitario en las áreas de: metodología, análisis de datos, psicometría y evaluación psicológica.
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